La vorágine de imágenes y situaciones emotivas que nos ha dejado el pasado mundial de fútbol, ha provocado en mí una saturación de oportunidades para comentar momentos, gestos y emociones. Ante esta avalancha, tomé la decisión de dejar pasar el tiempo, y hacer un post más calmado.
El fútbol, arrastra pasiones, y las emociones afloran más rápidamente. De este modo, y a modo de resumen, he querido traer las siete emociones básicas según Paul Ekman. Empezamos
Alegría
Iniesta y la copa durante la recepción del presidente Zapatero
Sorpresa
Aficionada holandesa durante la final
Miedo
Aficionadas holandesas durante la final
Tristeza
Aficionado argentino tras el partido de Argentina 0 - Alemania 4
Desprecio
Entrenador frances, Domenech, rechazando dar la mano a Parreira (entrenador de Sudáfrica)
Enfado
El jugador italiano Fabio Quagliarella tras anularle un gol en el partido Italia contra Eslovaquia
Asco
El entrenador de fútbol Javier Aguirre, comentando la actuación del árbitro del Argentina vs México (perdió México con gol ilegal de Argentina)
Para terminar, me gustaría resaltar la media sonrisa que a todos (al menos a mí) nos dejó el triunfo de la selección española, y que por varios días, hizo que gran parte de este país, se sintiera un poco más feliz.
Los soldados, tienen una serie de valores y normas que hacen que en los momentos difíciles no tengan que pensar para actuar. Desde mi punto de vista, es muy duro enfrentarse a situaciones límites donde tu vida o la de otros está en juego. La disciplina y el estado constante de alerta, pueden salvar vidas.
El siguiente vídeo muestra un grupo de seis soldados israelíes, realizando una patrulla en las calles de Hebrón (ciudad palestina, rodeada de asentamientos israelíes). Los soldados, realizaron el vídeo como despedida a sus tres años de servicio militar. Más allá de las interpretaciones políticas o morales de la acción, en las cuales no voy a entrar, quiero analizar el vídeo desde el punto de vista del Lenguaje Corporal.
Los soldados entran en la calle en formación y con pasos amplios. Si os fijáis, todos llevan el mismo ritmo de movimientos. Eventualmente, miran a un lado u otro y levantan su arma. Los dos soldados de atrás son los que se muestran más activos, siendo los menos activos los que se encuentran en el centro de la formación.
El líder de la patrulla hace un gesto con la mano derecha, que lo repite el soldado situado atrás y a su derecha. Este gesto hace que paren y se agachen. En esta posición, empieza la música. Es curioso que durante 8 segundos, no realizan ningún gesto de búsqueda de amenaza, y cuando se levantan, todos realizan una “batida” visual del entorno.
Dentro del grupo, el que comienza con la acción del baile es el soldado del centro.
Este se lleva las manos a los oídos, y hace gestos de “¿Qué estoy oyendo?”. A partir de ahí comienzan los 34 segundos de evasión.
Con todo el material bélico que llevan encima, más la tensión del lugar, observamos que la coreografía busca sencillez, movimientos marcados y de fácil ejecución, aunque la vuelta con el compañero requiere haber practicado este baile más de una vez con toda la indumentaria.
Cuando el líder de la patrulla da la señal del final de la coreografía, todos renuevan su actitud vigilante. Además con más atención que antes. Saben que han llamado la atención, y eso es peligroso; la adrenalina se dispara.
La guerra es la máxima expresión de violencia del ser humano. En ella todo y nada tiene sentido. Estos 34 segundos han sido interpretados por políticos, militares y medios de información, como ofensa, falta de respeto, indisciplina…. Lo cierto y objetivo es que durante 34 segundos, los soldados abandonaron su actitud agresiva, y ofrecieron gestos de diversión.
Mes de junio, en lenguaje universitario, quiere decir; exámenes finales.
Los exámenes, suelen ser una experiencia angustiosa, y en algunos casos generan verdaderos problemas de salud.
Ante una situación de incertidumbre, el cerebro pone medidas de defensa. Una de ellas es el miedo. Según la RAE el miedo es la “perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”. Evidentemente, el daño de suspender un examen, está en nuestra mente. Dependiendo del nivel de responsabilidad y presión ambiental de cada uno, el “daño” causado será mayor o menor. Dominar la sensación de angustia, provocará un mejor rendimiento. El miedo atenaza la razón, haciendo que el cerebro no consiga concentrarse en la labor a realizar, sino en el elemento que genera la angustia.
La experiencia (buena o mala), hace que el miedo aparezca antes de lo habitual, o que no aparezca. Si alguien ha tenido una experiencia realmente dolorosa frente a una situación, esta, queda grabada en la memoria emocional (en nuestra querida amiga la amígdala). De este modo, pasado el tiempo, si nuestro cerebro procesa algún estímulo que le recuerde de manera clara la experiencia dolorosa, la amígdala se activará y el sujeto perderá totalmente el control de la situación.
Esto es lo que le ha sucedido al novillero mexicano Christian Hernández. El domingo 13 de junio, cuando estaba con la suerte de muleta, Christian decidió no torear los novillos que tenía asignados.
Como se puede observar, el novillero escapa tirando la muleta y realizando un acrobático salto por el burladero: el sistema límbico (donde reside la amígdala), venció al neocortex (donde reside el pensamiento racional). El recuerdo de una mala experiencia (sufrió una cornada), pudo más que el coraje y el amor por su profesión.
Observamos, que tras saltar el burladero, Christian hace este gesto.
Es un gesto de lanzar el brazo. Con este gesto, el novillero quiere apartarse de la situación que le genera el miedo. Es un gesto despectivo y defensivo a la vez.
Cuando una persona del burladero este comienza a hablarle, Christian evita su mirada; solo quiere escapar, por eso mira hacia abajo y hacia otro lado cuando conversa con el señor del sombrero.
Hay una cosa que me llama mucho la atención. El cerebro racional y límbico se enfrentaron durante la faena. Y el cerebro racional aceptó la derrota, es decir, una vez dominado el miedo, el torero fue consecuente con su decisión; salió al ruedo, se cortó la coleta, y reconoció su miedo ante los medios de comunicación. En su declaración, no había miedo, había pena.
La barbilla se contrae, los labios se aprietan y bajan levemente las comisuras; está a punto de llorar.
El miedo es un elemento necesario para nuestra vida, ya que hace que nuestro cuerpo esté alerta y pueda reaccionar convenientemente ante un peligro, la cuestión es saber identificar qué es peligroso y cómo podemos superar ese peligro.
La risa es buena. Y se sabe desde hace mucho tiempo. En la antigua China los taoistas enseñaban que una simple sonrisa aseguraba la salud, la felicidad y la longevidad: pensaban que la salud de una persona era proporcional a las veces que se reía durante el día. En Europa, durante la Edad Media, uno de los momentos más importantes era la actuación de los bufones durante las comidas con el fin de producir hilaridad en los comensales, con lo que se lograba una mejor digestión. Actualmente, existen multitud de terapias relacionadas con la risa, e incluso a una de ellas se le ha denominado “Risoterapia”.
Pero, ¿por qué nos reímos?. Hay muchas teorías, pero puedo destacar dos principales;
Muestra de afecto; me agrada lo que dices por lo que puedes contar conmigo
Muestra de alivio; “qué susto, creía que me iba a caer”; el peligro ha pasado
Cuando vemos una situación “graciosa” en donde alguien se ha caído (y vemos que no es grave), reímos porque ya pasó el peligro. Cuando algo nos sorprende, y vemos que no es peligroso, solemos reír (ver vídeo del post).
La risa, además, tiene un efecto relajante, ya que cuando se ríe, el sistema nervioso genera endorfinas, que se encargan de mitigar el dolor físico.
Son muchos los beneficios de la risa. En mis cursos siempre hablo extensamente de ella.
La pasada semana, un antiguo alumno me alegró el día, pues me comentó que el curso que recibió le ha hecho la vida más feliz. Te aseguro Miguel (así se llama el alumno), que tus palabras se han guardado en la memoria, y tiraré de ellas si alguna vez tengo dudas del camino que he tomado.
En honor a la risa y a antiguos y futuros alumnos, he querido analizar el siguiente vídeo.
En primer lugar, comentar que la situación empieza con la congelación (ver post “Agresión en el metro de Madrid”), y luego da paso a la risa, el asombro o la huida.
Vemos que cuando la señora está sola, se siente más vulnerable y no se ríe, tan solo lo hace, cuando ve que el “peligro” ha pasado. En cambio, cuando son dos chicas, estas inmediatamente buscan la complicidad y se ríen, pues se sienten seguras.
Hay un gesto que se repite en tres mujeres; poner la mano en el pecho. Es un gesto de instinto de protección. Cuando vemos algo que consideramos un peligro, nos protegemos, ya sea con la mano, manteniendo arriba la carta de menú, alejándose del peligro (la señora rubia se aleja y cambia de asiento), o huyendo.
Otro gesto que me llama la atención es el siguiente:
La sorpresa es una expresión repentina y máxima. Es decir que no te puedes sorprender poco a poco, y no hay grados de sorpresa (o te sorprendes o no). La expresión de la anterior fotografía es de asombro. Y el asombro va creciendo hasta transformarse en temor (se aleja levemente y agarra con mayor fuerza la carta).
Si os fijáis, cuando se descubre que es una broma, todas las protagonistas se ríen, incluso la que quería huir.
Para terminar, quiero destacar la importancia que tiene la risa, pues como dice un proverbio japonés; “El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses”.
Este pasado fin de semana, se celebró en Oslo una nueva edición del Festival de Eurovisión.
Durante la actuación del representante español, salió un espontáneo. Este individuo, al que no quiero dedicarle nada más que estas líneas, se integró en la coreografía y ”actuó” durante 20 segundos sobre el escenario.
Tras las actuaciones del resto de paises, la organización del evento, para paliar el error, invitó al cantante que volviera a repetir su actuación.
En la primera actuación, el cantante español Daniel Diges, intenta en todo momento mantener la compostura durante el incidente, y seguir con la canción. Pero, como ya sabéis, las emociones afloran y son muy difíciles de enmascarar. Os voy a presentar dos fotos, una de ellas está captada inmediatamente después de que el espontáneo abandonara el escenario, y la otra está captada al comienzo de la segunda actuación. En las dos, Daniel sonríe.
Recordando el post “Sonrisas Falsas”, podemos decir cuál de las dos sonrisas no es verdadera. Si os fijáis en la parte de los ojos, podéis ver que en la segunda foto los músculos orbiculares de los ojos (los que rodean al ojo), están contraídos; hay “bolsas” debajo del ojo, y las mejillas están elevadas, así como la parte exterior de la ceja desciende levemente.
En la primera foto, Daniel sonríe, porque sabe que tiene que sonreír, pero está muy afectado y la sonrisa no es verdadera. Es totalmente comprensible.
Daniel posee gran experiencia como cantante y actor en musicales. Esta formación artística ha hecho que pudiera “salvar” aceptablemente la primera actuación. Un cantante sin esa formación, hubiera reaccionado de otra forma, y por supuesto, le hubiera costado mucho sonreir.
Independientemente del resultado clasificatorio del representante español en Eurovisión, me gustaría expresar mi enhorabuena por la profesionalidad demostrada ante una situación difícil.
Hoy hace un año que me decidí a compartir experiencias y apreciaciones sobre el Lenguaje Corporal. Estoy muy satisfecho de ello.
Para conmemorarlo, quiero analizar el vídeo de la canción “Happy Birthday” más visto en toda la historia. ¿Saben a cuál me refiero?, supongo que sí, pero si no, tan solo deciros que la canción empieza con “Happy birthday to you, happy birthday to you, happy birthday Mr president...”. ¿Ahora sí?.
La reina de la seducción, Marilyn Monroe, interpretó de la manera más sensual que pudo, una canción al presidente John F. Kennedy. Es tan denso el lenguaje de seducción que destila, que para no hacer muy extenso este post, tan solo analizaré lo más destacado.
La entrada.- Entra acariciándose, con la escusa de colocar bien la prenda que le cubre los hombros. Una vez se acaricia, corretea como chica inocente y traviesa, y cuando está unos dos metros del atril, desciende la velocidad (para que todos se fijen en ella), vuelve a juguetear con la prenda; abriéndola levemente para dejar entrever su escote, y se vuelve a acariciar con un profundo autoabrazo.
Colocación frente al público.- Una vez presentada, se quita la prenda que cubre sus hombros y tapa su silueta. Golpea ligeramente el micro, y, atención, orienta este para colocarse fuera del atril y de este modo el público pueda observar su figura. Se coloca frente al micro con los hombros hacia atrás (realza su pecho) y la cabeza hacia adelante (señal de sumisión). Pega sus brazos al cuerpo, y con el pretexto de mirar al público, los alza en dos tiempos para que se observe bien su silueta. Este gesto, simula el gesto de quitarse una camiseta.
Happy birthday.- movimientos suaves, respiración superficial. Deja la mano derecha junto al pecho, y la mueve al ritmo de su voz, y cuando quiere enfatizar, la retira con rapidez y se inclina hacia adelante. Su expresividad se centra principalmente en hombros, cara y por supuesto su voz susurrante, íntima. Sus párpados aparecen casi en todo momento caídos, este gesto junto con la boca entreabierta, confiere una expresión de placer físico.
Caricias.- sus movimientos se centran en su figura, se acaricia la silueta, para remarcarla aún más. Junto a la caricia, su cara muestra aún más placer.
El final triunfal.- ha conseguido su propósito, ha ganado.
Creo que en este siglo pasado, no ha habido nadie que emanara tanta sensualidad en todo lo que hacía, consciente o inconscientemente.
Desde el punto de vista del Lenguaje Corporal; muchas gracias Marilyn.
Ayer, viendo las noticias en la televisión, un vídeo se repetía en todos los informativos. Este video es el siguiente. Aunque tiene una duración de un minuto y ocho segundos, la acción transcurre durante los 30 primeros segundos.
El vídeo que he colgado, ha sido suprimido por youtube, debido a una reclamación de copyright de europapress. Si deseáis verlo, pinchar el siguiente enlace; http://www.youtube.com/watch?v=QJw23AahoHY&feature=fvst
Cualquier acto de violencia, cualquiera, lo considero deplorable. La violencia engendra violencia.
Antes de una agresión de este tipo, la parte más primitiva del cerebro, la que controla los instintos (el sistema límbico), se hace dueña de la situación. En este estado no se atienden a razones, pues la parte del cerebro racional está fuera de juego. La adrenalina se ha adueñado del torrente sanguíneo, y todo el cuerpo tiene un único fin; agredir. Llegar a este estado de excitación es muy rápido; una emoción o recuerdo emocional asalta el sistema límbico, este la reconoce como amenaza y empieza a dar órdenes de alerta, las hormonas empiezan a actuar y en pocos segundos el cuerpo se ha preparado para la acción (aumenta el ritmo cardiaco, aumenta el ritmo respiratorio, vasodilatación de vasos sanguíneos, constricción de la pupila…). En situaciones de peligro, este mecanismo salva vidas, el problema surge cuando un individuo se deja llevar por el sistema límbico para causar daño, y no quiere ni sabe controlarlo. En el caso del vídeo, el agresor se ha dejado llevar conscientemente;
se acerca con pasos amplios y balanceo de hombros, ocupando mucho espacio para el lugar donde se encuentra; quiere dar señal de dominio y confianza en si mismo
hace un gesto con el brazo izquierdo antes de llegar a la altura del agredido; primera amenaza. Aquí tengo dudas, ya que no veo la cara del agredido, y se puede interpretar su Lenguaje Corporal de dos formas; o bien retira los pies para dejarlo pasar sin más, o bien reacciona ante el gesto de amenaza; pega un poco más la espalda al asiento, recoge levemente las piernas, agacha la cabeza y se protege levemente con el hombro. Si se viera la cara, podríamos observar si ha visto el gesto de amenaza o no
seguidamente hay un gesto de dominio territorial y agresividad; tira su mochila con desdén sobre la puerta del metro. Esta acción, demuestra que la agresión es premeditada pues se deshace de un elemento que le molesta para hacer lo que tiene en mente realizar. Además, muestra su “superioridad” frente al agredido pues le da la espalda en señal de “no te tengo miedo”. Este gesto, hace que el agredido no considere que la situación es tan peligrosa como había pensado (suponiendo que haya captado el gesto de amenaza anterior), y no se pone en alerta máxima, volviendo a su situación inicial
llega el momento en el cual el agresor puede elegir si agredir o no. Su mente “racional” duda un breve segundo, antes de darse la vuelta, su brazo derecho se toca la cara, pero al tocar ligeramente la barra central del vagón, alzar la vista y ver a su objetivo, esa duda desaparece y comienza la agresión
la agresión es eso, agresión. Es tan brutal que las personas de alrededor activan su sistema límbico y huyen. Fijaros en las reacciones; sorpresa (medio segundo) y huida
Me gustaría que observéis a varias personas del vagón;
La valiente señora que intenta parar la agresión desde el primer momento. Mi más profundo respeto y admiración por esta heroína anónima. Hay que tener mucho aplomo y unos grandes valores para reaccionar de esa forma. Tan solo aparecen sus manos durante la agresión, y cuando el agresor es reducido, sigue ayudando.
Otra señora con aplomo. Está de pié junto al agredido con una bolsa del corte inglés. En ella se dan una amalgama de expresiones corporales; sorpresa, huida; se va pero piensa que lo que está pasando no está bien y se queda, aunque su sistema límbico le dice que se proteja, que ese lugar no es bueno (afianza su bolso y su bolsa contra su cuerpo a modo de barrera protectora). El cerebro racional está luchando con el límbico que quiere ponerla a salvo, pero ella quiere hacer algo. Veo un gesto que se puede interpretar de varias formas, casi antes de llegar los policías, ella a emprendido la huida, pero al ver que la situación puede, y recalco el puede, estar controlada, ella hace un movimiento de abrir el bolso. Este movimiento es nuevo, no es de protección total como los anteriores. Quizás su cerebro racional le convenció para que pidiera ayuda por teléfono, o quizás no.
Una reacción común ante este tipo de situaciones; sorpresa, miedo, huida y alerta. Es la reacción de la chica rubia que está sentada frente al agredido. Se sorprende, huye presa del miedo y cuando cree que está protegida (tras el corpulento hombre de color), grita pidiendo auxilio
La reacción más común (desgraciadamente); sorpresa y congelación. Es la que más se dá en el vagón, y podemos observarla en el corpulento hombre de color. Se sorprende y se queda paralizado, no huye, ni ayuda. Cuando oye que llega la policía para hacerse cargo de la situación, se aparta.
En último lugar, felicitar a los agentes que redujeron al agresor. Su rápida, segura y determinante actuación, hizo que el incidente no hubiera tenido peores consecuencias. Si os fijáis, el agresor se separa cuando advierte que lo van a reducir, y aunque su estado de tensión perdura, sabe que ya no tiene nada que hacer. Observad el momento en el que ve que se acerca la policía, es el mismo momento en el que se separa.
Siempre intento traer a este blog, temas diversos y que toquen distintos aspectos del Lenguaje Corporal; política, sociedad, seducción, deporte. Habitualmente no me gusta repetir tema, pero navegando por la red, me he quedado sorprendido con un vídeo. Está en inglés y tiene una duración de minuto y medio. Se trata de un programa televisivo rodado en Nueva York, donde diversos protagonistas deben conseguir el teléfono de distintas chicos o chicas en determinadas situaciones. Al parecer, cuánto más compleja o comprometida sea la situación, más interés tiene conseguir el número. El teléfono se pide para tener una cita más adelante, por lo que estamos ante una situación de seducción.
El vídeo que os muestro trata sobre conseguir el teléfono de una chica en un ascensor, en menos de 45 segundos y después de que el protagonista se haya “peido” dentro del ascensor. ¿Cuál será el resultado?.
Increíble. Lo es. ¿Cómo lo ha conseguido?, gracias a los siguientes factores; seguridad, aspecto, inocencia y sorpresa.
Seguridad.- Es el factor determinante. No duda, sus frases son claras y sin titubeos. Su Lenguaje Corporal no muestra vergüenza, tan solo se ríe de sí mismo. Mira a la cara de la chica con sonrisa sincera. Mantiene casi en todo momento las manos en los bolsillos con el pulgar hacia fuera.- seguridad en sí mismo, sin invadir el espacio íntimo de la chica (aún estando en el ascensor), por lo que no se muestra como una amenaza. Tan solo saca la mano derecha para saludarla, y la mano izquierda (la más alejada de la chica) la utiliza para gesticular sin hacer movimientos amplios (sigue ocupando poco espacio).
Aspecto.- Ayuda mucho ser atractivo y tener un aspecto saludable y limpio (aún habiendo soltado ventosidades…)
Inocencia.- Va asociado a la seguridad. Una persona segura no da importancia a sus actos si se han realizado sin maldad. En este caso, el protagonista esconde su cuello entre los hombros para conferirle un aspecto inocente y sin maldad. Así mismo, asiente continuamente a la vez que sonríe.
Sorpresa.- La chica, está tan absorta y sorprendida de toda la situación, que piensa; “de perdidos al río”; Un chico que hace lo que hace en el ascensor, que es simpático, que no se avergüenza, que es atractivo, que me transmite seguridad… bien merece una oportunidad.
Analizando el Lenguaje Corporal de la chica vemos que al principio está en actitud defensiva; brazos cruzados, espalda protegida por la esquina del ascensor, y cuando entra el chico no lo mira y baja la cabeza.
Cuando el chico se presenta, lo mira y le sonríe, y vuelve a su estado de defensa mirando hacia otro lado (en este caso arriba), pero vemos un elemento nuevo; sigue con la sonrisa, y sus cejas están levemente levantadas; le ha gustado lo que ha visto.
Llega el pedo.- Asco puro y duro
Mirada de desprecio
Llega un momento importante. Al observar la chica, que el compañero no se avergüenza, ni siente culpa, esta cambia su gesto de desprecio por el de sorpresa y, ¡atención!, galanteo (ver post Carla Bruni).
Los gestos posteriores son de incredulidad, y sorpresa, que la llevan a una situación que considera divertida. Tan divertida y sorprendente que termina dándole su número de teléfono.
No sé si después quedaron o no, pero de lo que estoy convencido es que una situación terriblemente negativa, con seguridad y control de uno mismo, se puede volver positiva. A propósito, desaconsejo utilizar este método para conseguir conquistar a una chica.
La eterna juventud. Un tema que ha derramado mucha tinta y gastado mucho dinero. Actualmente, con las modernas técnicas de estética, parece que una persona de 50 años, puede “rejuvenecer” 10 años, o incluso más.
Esta obsesión por la juventud, está grabada en nuestro código genético, y a todos nos afecta. Por unas u otras razones, el hombre y la mujer desean seguir siendo jóvenes. Este deseo, se acentúa aún más en las mujeres. Desde el punto de vista evolutivo, una mujer con aspecto saludable y joven, tiene más posibilidades de engendrar que otra que no tenga ese aspecto, por eso, los hombres se muestran más atentos frente a mujeres de esas características a la hora de mantener relaciones (duraderas o esporádicas). Una mujer con buen aspecto, tendrá asegurado una carga diaria de autoestima de parte del sexo masculino.
Según una estadística publicada por la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, la principal operación a la que se someten las mujeres españolas es la de aumento de pecho. ¿Por qué?; pues porque a los hombres españoles les gustan los pechos.
Desde el punto de vista evolutivo, podríamos pensar que unos pechos firmes y grandes, atestiguan que la mujer que los posee es una perfecta candidata para tener éxito en la procreación, pero esto no es así. Tener grandes y firmes pechos no influye en nada respecto a la producción de leche materna. Entonces, ¿por qué les atrae tanto a los hombres?. La explicación es muy simple; los pechos imitan el aspecto del trasero de una mujer, un recuerdo de cuando el ser humano andaba a cuatro patas, y mantenía relaciones de esa guisa. Se han realizado multitud de pruebas a hombres, a los cuales se les ha mostrado fotografías parciales de traseros y pechos femeninos, y no han sabido diferenciarlos. Hoy vamos a hacer ese experimento aquí.
Adivina que son las siguientes fotografías; ¿pecho o culo?:
En las reglas de atracción, el hombre se rige principalmente por la apariencia de la mujer. Desde el punto de vista del Lenguaje Corporal de la seducción, las mujeres tienen a su disposición un gran arsenal de recursos para conquistar a un hombre. Un consejo; en el cortejo, la insinuación es más efectiva que la evidencia, por lo que es mejor dejar entrever que enseñar todos los encantos.
Una costumbre habitual del mundo político es la descalificación. Degradar al oponente político a través del insulto, con mayor o menor ironía, es el argumento principal que se utiliza cuando no hay argumentos políticos. Con la situación económica y social actual, este clima se acentúa.
He revisado varios vídeos de comparecencias de los diputados en el Congreso, y desde el punto de vista del Lenguaje Corporal, el discurso es siempre el mismo.
Hoy quiero compartir una serie de observaciones sobre las manos, y para ello me voy a centrar en el siguiente vídeo del pasado año. He elegido este, como hubiera podido elegir cualquier otro de sesión de control al gobierno, pues la verdad es que si se le quita el sonido, el baile de gestos siempre es el mismo.
En primer lugar, aparece Mariano Rajoy. Su gesto más interesante lo realiza con la mano derecha; su mano está casi cerrada, y realiza movimientos continuos y enérgicos hacia arriba y abajo con el brazo.
Este gesto es muy común dentro de la clase política. Es un gesto de autoridad, de exigencia y de tener la seguridad de lo que se está diciendo es cierto. El carácter exigente lo marca la intensidad del movimiento del brazo, lo separada del cuerpo que tenga la mano, y el nivel de tensión que tenga el puño. Es un gesto agresivo, y como ejemplo de la máxima agresión del gesto, les muestro la siguiente fotografía.
Afortunadamente, el nivel de violencia gestual de la anterior fotografía, no es utilizado por ningún diputado o diputada español/a. Al menos que yo haya podido observar.
Tras Mariano Rajoy, interviene Jose Luís Rodríguez Zapatero. Su gesto más característico con las manos, el cual le confiere mucha seguridad, es el de unir las manos a través de las yemas de los dedos. Con este gesto, responde a Rajoy, pero si observan, también utiliza el sube-baja con las manos. Este movimiento, denota que tiene las ideas igual de claras que su oponente político, pero no llega a ser tan agresivo. Este gesto de Zapatero, es característico en él, y sabe utilizarlo bastante bien. Con esta posición, junto a otros gestos asociados, puede defenderse eficazmente y denotar convicción y seguridad en su discurso.
Tras Zapatero, interviene la diputada Soraya Sáenz de Santamaría, y le responde la vicepresidenta del gobierno María Teresa Fernández de la Vega. Antes de exponer el gesto más característico de ambas en sus intervenciones, quiero mostraros la siguiente fotografía.
¿Por qué no te callas?
Exacto. Es la famosa fotografía donde el rey de España le dice al presidente de Venezuela que se calle. El gesto de señalar, es el gesto más ofensivo que se puede realizar sin que sea considerado socialmente un insulto. Existen muchas formas de señalar a otra persona, y la mayoría son malas. Si a un comentario positivo le unes este gesto, lo vuelves más positivo, pero por contra si es un comentario neutro, lo conviertes en negativo, y por supuesto si a un comentario negativo, lo acompañas con este gesto; comienza una discusión.
Pues bien. ¿Creen que nuestras siguientes protagonistas utilizan poco o mucho este gesto?. La respuesta es bien fácil.
En la medida de lo posible, y siempre que no quieras buscar un enfrentamiento, cuida el uso de las manos, principalmente en los movimientos arriba-abajo y el gesto de señalar. Si cuando estás en una situación acalorada, empiezas a utilizar estos comportamientos, difícilmente vas a conseguir rebajar la tensión.